Ser psicóloga no significa tenerlo todo resuelto. Yo también soy vulnerable. Te cuento cómo cuido de mí cuando algo se mueve dentro.
Ser psicóloga no significa tenerlo todo resuelto. Yo también soy vulnerable. Te cuento cómo cuido de mí cuando algo se mueve dentro.
Sentir miedo, tristeza o rabia no te hace débil. Las emociones incómodas también tienen valor. Te cuento por qué.
No necesitas tener un diagnóstico para pedir ayuda. Hay malestares que, aunque no sean trastornos, también merecen ser acompañados. Te cuento cómo detectarlos.
La psicoterapia también se nutre de la neurociencia. Este post recorre cómo el desarrollo cerebral, los trastornos neurológicos y los psicofármacos impactan en la mente y cómo integro todo ello en mi práctica.
Cuéntame por Whatsapp