La responsabilidad afectiva no es complacer ni hacerte cargo de lo que el otro siente. Es claridad, honestidad y coherencia. Una forma adulta de cuidar el vínculo.
La responsabilidad afectiva no es complacer ni hacerte cargo de lo que el otro siente. Es claridad, honestidad y coherencia. Una forma adulta de cuidar el vínculo.
Poner límites no es egoísmo, es autocuidado. Te cuento por qué son tan importantes, qué nos frena y cómo empezar a practicarlos.
El apego no es solo amor: es estructura psíquica. Te explico cómo se construye, qué lo facilita y por qué es tan importante para el desarrollo del bebé.
Somos seres sociales por naturaleza. Nuestras relaciones nos sostienen, nos regulan… y a veces también nos hieren. Te explico por qué cuidar tus vínculos es cuidar de ti.
Cuéntame por Whatsapp