Durante años sentí que había dos partes de mí que no encajaban: la psicóloga que escucha en consulta y la que grita canciones punk en un concierto. Con el tiempo entendí que quizá nunca fueron tan distintas y que cumplían una misma función.
Durante años sentí que había dos partes de mí que no encajaban: la psicóloga que escucha en consulta y la que grita canciones punk en un concierto. Con el tiempo entendí que quizá nunca fueron tan distintas y que cumplían una misma función.
Hay aprendizajes que no vienen de los libros ni de los másters. La consulta te los enseña, paciente a paciente, a base de vínculo, tiempo y procesos reales.
La psicoterapia no es dar consejos ni encontrar soluciones rápidas. Es un proceso de comprensión profunda, cuidado y respeto por la historia de cada persona. Así es como yo entiendo el trabajo terapéutico.
A veces repetimos lo que nos hace daño porque, en algún momento, eso nos salvó. Te cuento por qué la mente mantiene los síntomas y cómo empezar a transformarlos.
No necesitas tener un diagnóstico para pedir ayuda. Hay malestares que, aunque no sean trastornos, también merecen ser acompañados. Te cuento cómo detectarlos.
La psicoterapia también se nutre de la neurociencia. Este post recorre cómo el desarrollo cerebral, los trastornos neurológicos y los psicofármacos impactan en la mente y cómo integro todo ello en mi práctica.
¿Qué pasa realmente en una sesión de terapia? Te explico cómo trabajo: un espacio seguro, flexible, sin juicios, adaptado a ti, donde explorar emociones, pensamientos y construir tu propio proceso.
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