Sentirte un fraude aunque no lo seas.
Dudar de ti incluso cuando “todo va bien”.
Sí, también me pasa.
Hoy te hablo del síndrome del impostor desde dentro.
Sentirte un fraude aunque no lo seas.
Dudar de ti incluso cuando “todo va bien”.
Sí, también me pasa.
Hoy te hablo del síndrome del impostor desde dentro.
Nos han enseñado que sin exigencia no hay resultados.
Pero ¿y si no fuera verdad?
Quizá no necesitas exigirte más.
Quizá necesitas empezar a escucharte.
Empiezas a decir que no.
Empiezas a escucharte.
Y aparece la culpa.
Si al priorizarte te preguntas si estás siendo egoísta, quizá no estés haciendo nada mal. Quizá estés cambiando.
Vivir desde tus valores no siempre es cómodo ni espectacular, pero suele traer más sentido y menos ruido interno. Una invitación a mirarte y decidir desde dentro.
Poner límites no es egoísmo, es autocuidado. Te cuento por qué son tan importantes, qué nos frena y cómo empezar a practicarlos.
La autoestima se practica. Te cuento qué conductas son esenciales para construir un vínculo sano contigo.
La autoestima no es verte y aparentar perfección. Es escucharte, validarte y estar para ti en lo bueno y en lo malo. Y eso se entrena. Te cuento cómo empezar.
En las terapias humanistas, el centro no es el diagnóstico, sino tu vivencia. En este post te explico en qué consisten, cuáles son sus principios y verás si resuena contigo.
Cuéntame por Whatsapp