La responsabilidad afectiva no es complacer ni hacerte cargo de lo que el otro siente. Es claridad, honestidad y coherencia. Una forma adulta de cuidar el vínculo.
La responsabilidad afectiva no es complacer ni hacerte cargo de lo que el otro siente. Es claridad, honestidad y coherencia. Una forma adulta de cuidar el vínculo.
Poner límites no es egoísmo, es autocuidado. Te cuento por qué son tan importantes, qué nos frena y cómo empezar a practicarlos.
¿Sientes que repites patrones dolorosos en tus relaciones? Tu estilo de apego podría tener algo que ver. En este post te cuento cómo identificarlo y trabajarlo en terapia.
Somos seres sociales por naturaleza. Nuestras relaciones nos sostienen, nos regulan… y a veces también nos hieren. Te explico por qué cuidar tus vínculos es cuidar de ti.
A veces no repetimos relaciones por casualidad. Detrás de esos vínculos que se parecen entre sí puede haber intentos de reparación, necesidades emocionales o formas aprendidas de vincularnos. Mirarlo con más matiz puede ser el primer paso para entendernos mejor.
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