Durante años sentí que había dos partes de mí que no encajaban: la psicóloga que escucha en consulta y la que grita canciones punk en un concierto. Con el tiempo entendí que quizá nunca fueron tan distintas y que cumplían una misma función.
Durante años sentí que había dos partes de mí que no encajaban: la psicóloga que escucha en consulta y la que grita canciones punk en un concierto. Con el tiempo entendí que quizá nunca fueron tan distintas y que cumplían una misma función.
Hay aprendizajes que no vienen de los libros ni de los másters. La consulta te los enseña, paciente a paciente, a base de vínculo, tiempo y procesos reales.
La psicoterapia no es dar consejos ni encontrar soluciones rápidas. Es un proceso de comprensión profunda, cuidado y respeto por la historia de cada persona. Así es como yo entiendo el trabajo terapéutico.
No soy una psicóloga ejemplar. Soy una persona en proceso, con mis puntos fuertes y mis mecanismos defensivos, intentando cada día escucharme y cuidarme mejor.
Ser psicóloga no significa tenerlo todo resuelto. Yo también soy vulnerable. Te cuento cómo cuido de mí cuando algo se mueve dentro.
He creado este blog para compartir contigo un espacio de reflexión y conocimiento que te acerque al apasionante mundo de la psicología.
Cuéntame por Whatsapp