
Cambiar y crecer también es un duelo
A veces empezar a estar mejor también remueve.
Porque crecer no solo implica ganar cosas nuevas. Muchas veces supone despedirse de versiones de nosotros mismos, enfrentar miedos, asumir responsabilidades y aprender a vivir sin dinámicas que llevaban años acompañándonos.
Y aunque el cambio sea bueno, adaptarse a él también puede doler.











